— Me encantan los mensajes de voz.
— Yo los detesto.
— Sí, esos también molan.
¡Ayyy! Esos mensajes de voz, todos tenemos a alguien a quien le encanta mandar mensajes de voz.
¿Qué te quiere decir “El lunes nos vemos”? ¿Qué mejor que enviar un audio de 3 minutos y 25 segundos para decirlo?
Hay mensajes que los pongo al 2x y no los pongo a más porque no se puede y porque mis neuronas ya van en tacatá.
Pero hay otros mensajes, los que te envía la persona correcta, que no suele enviar audios y que sabes que si te envía uno, es porque merece la pena, eso sí.
Esos los escucho en 1x y hasta con una copa de vino en la mano.
Vivir. Sentir. Disfrutar. Todo eso se hace mejor en 1x.
Bien, con los videojuegos estuve haciéndolo mal durante 7 años.
Mi hobby. Lo que más me gusta. Y yo, poniendo el 2x.
Miraba cuánto duraba antes de empezar. Veía el vídeo de los diez consejos que ojalá hubiera sabido antes de jugar. Cuál es la mejor build. Y en cuanto me atascaba cuatro minutos, sacaba el móvil.
No se rompía el juego, no saltaba ninguna alarma y, definitivamente, no asaltaba mi casa la policía de los videojuegos a las 3 de la mañana. Al contrario: terminaba antes, ponía el check en mi Excel y pasaba al siguiente.
Jugaba de forma eficiente para gastar el mínimo tiempo posible y poder pasar al siguiente juego del backlog.
Eficiente.
Mi hobby.
Atascarse, divagar, investigar, explorar, intentar, todo eso no es perder el tiempo, todo eso hace que tu run sea única, que sea tuya. Son esos momentos los que van a recordarte el juego.
Ese momento en Empire Earth que destruyeron el 95% de tu imperio y resurgiste de la nada para conquistar el mundo, ese puzzle tonto en Prince of Persia que intentaste de las formas más complicadas posibles y luego te diste cuenta de lo estúpidamente simple que era, todos esos momentos son tuyos.
Si sigues el camino que otros te marcan, estás ejecutando, no jugando.
Para cuando…
…llevas tres semanas sin tocarlo y no quieres volver a empezar de cero: Return of the Obra Dinn. Eres un inspector de seguros en un barco al que le faltan sesenta tripulantes, y tu trabajo es averiguar qué le pasó a cada uno.
Se porta bien contigo en lo que importa aquí: todo lo que deduces se queda escrito en el libro de a bordo. Vuelves después de un mes, lo abres, lees dos páginas y estás dentro otra vez. No tienes que acordarte de nada, porque acordarse lo hace el libro.
No es para ti si necesitas que te confirmen que vas bien: aquí solo te lo confirma de tres en tres, nunca de uno en uno, y eso es a propósito. Está en PC y en PlayStation.
Dime la última vez que buscaste algo en Google en mitad de una partida. Te leo.
